Alquilar Autos Miami

Para el que no sepa de que estoy hablando, que lo dudo, la Ruta 66 fue durante muchísimos años la arteria que conectaba el Este de Estados Unidos con el Oeste. Yo me identifico mucho con esta carretera tan misteriosa, enigmática y sedienta de compañía.

La Ruta 66 es para mí como la vida misma. Esta ruta conectó la ciudad de Chicago con la de Los Ángeles, en total 2.400 millas de recorrido por todo tipo de paisajes recónditos y todo tipo de gentes y costumbres. Si nos fijamos, la Ruta 66 no se aleja mucho del significado de la vida, porque la vida no es más que un ” largo ” trayecto entre dos puntos, entre los cuales hay todo tipo de novedades y sorpresas. Esperemos que a mí me queden muchas millas aún por pavimentar.
Alquiler de Autos en Miami (6)
La Ruta 66 si hablase nos dejaría con la boca abierta. Nos contaría Enlace Alquilar Autos Miami vivencias de las que nos contó Ridley Scott en Thelma & Louise, seguro que Brad Pitt echó un casquete en la Ruta y nos contaría todo con pelos y señales, con lujo de detalles nos contaría como era la familia Joad ( Las Uvas de la Ira ) fuera de escena y muchas cosas más.

Nunca me atrajo el megamundo estadounidense, pero la Alquiler de Autos en Miami 66 sí. No sé la razón, pero todas esas gasolineras andrajosas y esos moteles multifunción con su cartel de neón cuanto más grande mejor, siempre me han llamado la atención. Supongo que tengo alma de vaquero justiciero, burdo y altanero.

Me encantaría recorrerme la Route 66 con un Cadillac del 56 contigo, esperando que el viento nos despeinase, comiendo bocadillos recién horneados por el viejo dependiente irlandés que nos mira con desconfianza, durmiendo por turnos porque no hay un hotel hasta llegar a Hackberry, Arizona, riendonos de aquellos ciervos que lo hacen como si mañana se acabase el mundo. En fin, que cualquier compañía es buena para cruzarse la Route 66 de cabo a rabo. ¿ Te atreves ?.

Que es la gastritis

Siempre he dicho que las personas pasamos por etapas que van determinando nuestra propia historia.

En mi caso empiezo una nueva, que espero dure muchos años. Por la condición del trabajo que empiezo, es para toda la vida, pero cuando digo que espero que Que es la gastritis, es por las condiciones psicológicas.

De todas maneras, no era eso lo que quería decir. Han sido ocho meses de pocos mensajes por mi parte, pero enlace, de muchos intercambios con los que habéis encontrado este rincón tan perdido. Aunque no tuviera nada que decir, me haciáis saber que estabáis ahí, esperando mi siguiente mensaje. No he actualizado Visitar sitio web . A decir verdad, creo que hay unos tres mensajes por mes de media, pero aún así, siempre tenía un correo electrónico avisándome que una vez más alguien había dejado su comentario.
Que es la gastritis
Por todo eso y por vuestro cariño, ¡gracias!

Pero que quede claro, que esto es un hasta luego. Si me voy, no es por nada, sino porque donde voy a vivir este año, no hay conexión. Y aunque regrese los fines de semana, será para aprovecharlos con mi gente.
Aún así espero que mi “etapa” de blogs e internet, vuelva con la conexión, jeje. Porque aunque por algún motivo, me olvidara de esto, os seguiré leyendo en los vuestros.

Mil besos y sed felices!!!! (Os llevo conmigo)

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Ayer martes día 29 de diciembre falleció en el hospital Memorial Sloan Kettering de Nueva York la pensadora y escritora Susan Sontag. Tenía 71 años. Al parecer, en marzo de este mismo año le había sido diagnosticada una leucemia, que podría haber comenzado a padecer de resultas del tratamiento de quimioterapia que recibió hace 5 años para luchar contra un cáncer de útero, según informa La Prensa Gráfica.
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No es la primera vez que la escritora estadounidense luchaba contra una enfermedad: había padecido un cáncer a los 43 años y había recibido un trasplante de médula ósea hace tres meses.

Susan Sontag nació en Nueva York en 1933. Se licenció en Publicidad, Teología y Literatura por las Universidades de Chigaco y Harvard y por la universidad inglesa de Oxford.

Publicó su primera novela, El benefactor, en 1963 y poco después los ensayos Contra la interpretación , en el que se preocupa por el daño que el proceso artístico pueda sufrir debido al análisis crítico, y Notas sobre lo camp, un estudio sobre la estética homosexual.

Durante la época que vivió en Suecia rodó varias películas y escribió los libros Viaje a Hanoi Estilos Radicales, de 1968 y 1969 respectivamente.

En 1972 escribió Bajo el signo de Saturno . En 1973, ya enferma de cáncer escribió La enfermedad y sus metáforas, cuyo título en inglés es Illness as Metaphor y que en 1988 se vería completado con El sida y sus metáforas. En esta obra, Susan

En 1992 publicó El amante del volcán, a la que la autora carateriza de “liberadora”. Su última novela En América, de 1999, fue galardonada con el Premio Nacional del Libro en EEUU y en Jerusalén.

También ha escrito sobre cine y teatro, y ha acudido a conflictos como el de Vietnam y el de Sarajevo. Ha sido siempre una activista en contra de la guerra y en favor de los derechos humanos. Por su visión crítica de su propio país y por su inteligencia, ha sido siempre criticada en EEUU, e incluso calificada de “poco patriótica”.

Como dijo Carlos Fuentes: “Ella es única”. Llegó incluso a ser modelo para el cómic deJulio Cortázar, Fantomas contra los Vampiros Multinacionales.

Europa ha sabido reconocer su trabajo galardonándola con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y el Premio de la Paz de los Editores y Libreros Alemanes, ambos en 2003. Sin embargo, la autora despierta sentimientos encontrados. Así, frente a la opinión de Carlos Fuentes, Tom Wolfe opina que no es más que”otra escritorzuela que se pasaba la vida acudiendo a actos de protestas y subiendo con torpeza al estrado”.

Según La Prensa Gráfica: “La noticia de su muerte no fue el martes recogida por ninguna de las grandes cadenas informativas de Estados Unidos.”

Todo son propósitos

Empecé el año brindando con los amigos, por cada propósito, un brindis. Y no pararon de surgir ideas. De pronto todos teníamos un montón de cosas que queríamos dejar hechas en este 2006.
Tres botellas de cava después (fueron tres porque no teníamos más) dejamos de hacer nuevos propósitos, no por falta de ganas e imaginación, porque teníais que escuchar algunas de las últimas ocurrencias que fueron saliendo.
Yo propuse unos cuantos también, que aunque fueran “repes” del año pasado, estoy segura de que también valen (lo que cuenta es la intención, ¿no?). Total, que tengo un montón de cosas que hacer en este año, un montón de cosas con las que disfrutar, o cabrearme, o descabrearme, o reir, o volver a brindar. Lo importante es tenerlas.
Ah, y otra cosa aún más importante: como he sido muy buena (¡¡ssshh, esos del fondo, silencio!!), SS.MM. Los Reyes Magos de Oriente me han dejado lo que les había pedido, un poco más de tiempo, que siempre se me queda corto, pero dicen que como este regalo estaba muy solicitado, más que la alisadora Rowenta o el camión de basura de los clic de famobil o la ipod, se les han acabado las existencias y no me lo podrán dar hasta la semana que viene que les vuelva a llegar el pedido de fábrica. En fin, esperaré unos días más. Eso significa que espero a partir de la semana que viene volver a ser la visitadora más ilusionada de cada uno de vuestros blogs y la escritora más ocurrente en el mío, que no es poco.
Besos a todos y todas. Y creedme, que yo lo sé, que este año, será EL AÑO (al menos hasta que llegue el siguiente, que entonces hablaremos).

Amarres eternos gratis

Ayer me acordé.
Yo tenía cerca de 16 años en aquellos años en que mi hermana mayor se sacaba un dinerillo extra en las fechas de comienzo de curso. Ella cogía su valiosa minolta, su trípode, su flash, un retal de tela blanco y una silla de camping. Elegía una facultad (decía que la de informática era la más aburrida, pero la que más pasta daba), y durante las dos primeras semanas de octubre, se plantaba en la puerta con un cartel que anunciaba “fotos carné. 16 por 600 pesetas.” Recetas de amarres vela.
Amarres (4)
Cuando volvía a casa por las tardes, se encerraba en el baño con su ampliadora, sus líquidos, y plantaba un tajante aviso en la puerta que decía “revelando. NO PASAR”. Después de un par de horas encerrada con su luz roja, salía dejando unas cuantas tiras fotográficas llenas de pequeñas caras colgadas de la barra de la cortina sobre la bañera.
A la mañana siguiente se levantaba la primera de todos, recogía todas las fotos antes de que empezara la incesante ronda de duchas de mi numerosísima familia, las cortaba, las empaquetaba en sobrecitos de color marrón sobre los que escribía un nombre, y volvía a ir a la facultad a encontrarse con nuevos rostros para fotografiar.
Al principio era raro, porque cuando entrábamos al baño cualquiera del resto de la familia, pues cortaba un poco. Era inevitable sentirse observada por esos diminutos rostros repetidos, unos sonriendo, otros con cara de sueño, otros con el moreno reciente de las vacaciones, otros con la mala cara que les dejaba el tener que matricularse de nuevo de las asignaturas que han vuelto a quedar, otros que habían salido con los ojos a medio cerrar (por aquella época las cámaras no eran digitales y no podías saber si las fotos habían salido bien hasta revelarlas), otros sonrientes Recetas de amarres vela…
Puede parecer una tontería, pero a lo mejor ya sé por qué hay veces que me suena la cara de la gente y no sé de qué.